Una exposición realizada por el veterano Alejandro Diego durante una conferencia en la Universidad de Manchester desató una fuerte polémica y provocó la inmediata reacción del Centro de Excombatientes de Malvinas en Ushuaia. El organismo manifestó su “más enérgico y absoluto rechazo” a la propuesta de avanzar hacia un esquema de soberanía compartida sobre las Islas Malvinas.
La iniciativa planteaba una posible administración conjunta con tutela internacional, una idea que fue cuestionada por los excombatientes, quienes sostuvieron que contradice la postura histórica argentina sobre el archipiélago.
El motivo del rechazo a la propuesta sobre Malvinas
Desde el Centro de Excombatientes calificaron el planteo como “abiertamente inconstitucional” y remarcaron que se opone a la Disposición Transitoria Primera de la Constitución Nacional, donde se establece que la recuperación de las Islas Malvinas constituye un objetivo “permanente e irrenunciable del pueblo argentino”.
Además, el organismo rechazó cualquier posibilidad de reconocer derechos adquiridos por parte de los habitantes isleños o de empresas vinculadas a la explotación de recursos naturales en el Atlántico Sur.
En el comunicado difundido tras la conferencia, los excombatientes sostuvieron que esas actividades representan “actos de piratería” y advirtieron que aceptar un esquema de ese tipo implicaría “legalizar el robo de nuestras riquezas”.
Qué dijeron los ex combatientes sobre una eventual autonomía de las islas
Otro de los puntos cuestionados fue la posibilidad de avanzar hacia una eventual “provincia autónoma” en Malvinas. Según el Centro de Excombatientes, esa alternativa podría favorecer los intereses británicos y consolidar el control extranjero sobre recursos estratégicos de la región.
La postura del organismo quedó resumida en una frase contundente: “Malvinas no se negocia, no se divide y no se entrega”.
Además, consideraron que la exposición realizada por Alejandro Diego fue “irresponsable y profundamente irrespetuosa” y solicitaron que tanto el Congreso Nacional como distintas legislaturas y concejos deliberantes expresen un repudio formal a la propuesta.
El comunicado concluyó reafirmando la histórica consigna vinculada al reclamo de soberanía argentina sobre las islas: “Las Malvinas son y serán argentinas”.